Esta escultura celebra los 50 años de La Salle en Sestao. Escuela abierta al pueblo, atenta a la realidad, sensible a su vida concreta de trabajo, esfuerzo , superación y convivencia.
Los planos verticales formando un ángulo definen un espacio, como lugar de encuentro, de acogida y abierto . Como la escuela, lugar de acogida, de formación, de convivencia, de cooperación en la labor de crecer como personas y siempre abierta y atenta a la sociedad a la que sirve.
En la parte superior, dos planos curvos orientados hacia arriba sugiriendo también la realidad de una escuela abierta a la trascendencia y una escuela que alaba y da gracias a Dios y a tantas personas que en estos 50 años han hecho posible que el proyecto de La Salle se concrete y haga presente en Sestao.
El color dado al bronce hace referencia también a la personalidad de este pueblo centrado en el hierro, en la siderurgia, con sus colores característicos: ocres, rojizos, óxidos… que han dado color a una forma de vida de trabajo duro, de lucha y de solidaridad para conseguir una sociedad más humana.