Esta escultura tiene forma de estela y como tal, representa a la persona: en pie, afirmando ¡AQUÍ ESTOY! Y esto lo quiere expresar con dos elementos:
- La forma central, vertical, ligeramente curvada, formando un arco, en tensión: atentos a la llamada de Dios y a las necesidades concretas que vemos junto a nosotros:
“Desde la fe contemplan a Dios que los elige para ser portadores de su salvación entre los más humildes y los más pobres” (R 20)
- El círculo es una forma que expresa totalidad, plenitud, perfección, lo completo y acabado. Aquí, sin embargo, está incompleto, inacabado y abierto: realidad y objetivo para el Hermano:
“Es necesario estar abiertos a la voz interior del Espíritu que invita a acoger en lo más hondo los designios de la Providencia. Él llama a la vida consagrada para que elabore nuevas respuestas a los nuevos problemas del mundo de hoy…” (V.C.)
Puede entenderse, incluso, como las alas abiertas al espacio.