Nuevo tiempo, nueva esperanza (2007) – Joaquin Gogorza

Estamos en unos momentos en que, año tras año, vamos celebrando el Centenario de diferentes obras lasalianas que tienen su origen en un momento de crisis: cuando parece que todo se desmorona en Francia, que el Instituto está llamado a desaparecer, un  grupo de Hermanos, cargados de esperanza y de fe en la misión para la que se sienten llamados, extienden la escuela lasaliana por todo el mundo.

En esta pequeña escultura hay una referencia a esa historia y lo he querido expresar con ese círculo vertical, inacabado, abierto, que nos puede hablar de la persona abierta, acogedora,… y de una misión que sigue haciéndose… y con esos tres elementos triangulares, unidos entre sí y en vuelo, que nos pueden recordar a los cabrios del escudo de La Salle. En el escudo, la leyenda dice: “Indivisa manent”: permanecen indivisos, unidos.

Y quiere sugerir también un deseo y una esperanza hacia el futuro: los elementos están colocados en una posición que quiere expresar movimiento, dinamismo… La pieza vertical, circula, está un poco girada con respecto a la base; el hueco es una superficie que apunta hacia arriba y los elementos triangulares pueden sugerir que levantan el vuelo.

 

En este momento de nuevos retos, nuestro propósito de seguir volando como Hermanos y junto a una gran familia de educadores lasalianos, renovando y poniendo en actualidad la intuición y el carisma de La Salle.

Cada uno de nosotros somos, también, protagonistas  en esta historia. Hoy también estamos llamados a descubrir la fuerza, la riqueza y la esperanza de futuro que podemos generar, Hermanos y colaboradores, unidos en un proyecto común en el que creemos y al que dedicamos nuestras mejores energías y nuestra vida