Las estelas en el país vasco hacen referencia a la persona y a la trascendencia. Por su forma recuerdan de manera muy esquemática a la figura humana. En ella también se personalizaba lo que había sido su vida.
Para realizar esta obra he tenido presentes dos elementos que me parecen sugerentes y que hacen referencia a la simbología clásica: el cuadrado y el círculo.
El cuadrado como símbolo del mundo físico, de la tierra, de la materia… con sus cuatro elementos: tierra, agua, aire, fuego.
El círculo en cambio simboliza la totalidad, lo completo, la unidad, el mundo interior y espiritual.
Los dos elementos juntos pueden expresar lo que es la persona,
Además ambos elementos aparecen rasgados por una línea vacía: rayo de luz que penetra hasta el fondo del ser, certeza de la presencia de Dios que ilumina nuestra vida y ansia, a la vez, de salir de uno mismo, de trascender, para encontrarse con los hermanos, con las personas con las que vivimos y trabajamos, como medio para encontrarnos con el Padre que nos invita y nos ama.