La primera idea de la que ha surgido esta escultura es la del lema de este año: “Imagina – Imajinatu”. Nos habla de imaginar nuevos mundos, nuevas ideas…, de una nueva forma de ser y de vivir. Y no solo imaginar sino de poner nuestra creatividad en acción, de ser protagonistas de un movimiento que se inicia en nuestro interior y sale hacia fuera con mucha fuerza. El lema quiere iniciar un movimiento en todas las personas que formamos La Salle.
El elemento del lema que expresa esa idea es la espiral: una línea abierta que se inicia en un punto central y que conforme se desarrolla va ganando volumen y se va extendiendo de forma indefinida hacia el infinito. Es un elemento muy presente en la naturaleza, símbolo de evolución, vida, crecimiento, progreso, creación…
Esta escultura está formada por dos elementos independientes y a la vez en relación. Cada uno está compuesto por un cuerpo y un arco. Los dos arcos marcan un movimiento en expansión que nos puede recordar a la espiral.
Cada “cuerpo” tiene un hueco que es como su interior.
Los dos elementos de la escultura están en relación: cercanos, los dos arcos forman un continuo, los espacios vacíos forman un espacio común, el pequeño giro de los dos elementos rompe su paralelismo para hacer más dinámico el conjunto.
El ser dos elementos nos habla también de la importancia de imaginar, crear, caminar JUNTOS, en búsqueda de nuevos proyectos, de nuevas metas.