¡Aqui estoy! (1999) – Joaquin Gogorza

Esta escultura tiene forma de estela y como tal, representa a la persona: en pie, afirmando ¡AQUÍ ESTOY! Y esto lo quiere expresar con dos elementos:

  • La forma central, vertical, ligeramente curvada, formando un arco, en tensión: atentos a la llamada de Dios y a las necesidades concretas que vemos junto a nosotros:

“Desde la fe contemplan a Dios que los elige para ser portadores de su salvación entre los más humildes y los más pobres” (R 20)

  • El círculo es una forma que expresa totalidad, plenitud, perfección, lo completo y acabado.  Aquí, sin embargo, está incompleto, inacabado y abierto: realidad y objetivo para el Hermano:

          “Es necesario estar abiertos a la voz interior del     Espíritu que invita a acoger en lo más hondo los designios de la Providencia. Él llama a la vida consagrada para que elabore nuevas respuestas a los  nuevos problemas del mundo de hoy…”   (V.C.)

  Puede entenderse, incluso, como las alas abiertas al espacio.