Creciendo juntos (2011) – Joaquin Gogorza

La escultura está compuesta por tres elementos: una forma vertical que se acerca al cuadrado. Como formando parte de él, un círculo vacío. El tercer elemento son dos formas verticales que partiendo de la base van ascendiendo y describiendo cada una un giro o torsión sobre sí misma y manteniéndose, a la vez, paralelas.

En la simbología clásica el cuadrado es símbolo del mundo físico, de la tierra, de la materia… (también de las direcciones del viento y de los cuatro elementos: tierra, agua, aire, fuego). El círculo, en cambio, simboliza la totalidad, lo completo, la unidad, el mundo interior y espiritual. Aquí aparece vacío pero quizá es el punto en el que se fija más la mirada ( “lo esencial es invisible a los ojos”). 

Los dos elementos que se elevan verticalmente pueden hablarnos del desarrollo de la persona y de ese deseo y voluntad de hacer el camino juntos potenciando a la vez lo que une y lo que diferencia a las personas.