Las estelas, en el país vasco, hacen referencia a la persona. Representan, de forma esquemática, a la figura humana y también a lo que ha sido esa persona y lo que ha hecho en su vida.
Esta estela está formada por varios elementos: en su base una forma prismática en la que están grabados los cabrios lasalianos. El cuerpo central en forma de círculo y vaciado también en forma circular. Su superficie va cambiando de cóncava a convexa. Y como prolongación de la base, una forma que va ascendiendo hasta alinearse con el cuerpo central y rebasarlo.
El círculo, en la simbología clásica hace referencia a la interioridad de la persona, al espíritu. En este caso no se trata de algo cerrado sino abierto; no algo rígido sino que acoge y se ofrece a la vez.
En la base, los cabrios lasalianos “indivisa manent”. Esta forma va ascendiendo y es la que sustenta y acoge al cuerpo de la escultura, la que lo mantiene en pie. En nuestra vida es La Salle, nuestro compromiso con la misión y vivido en Comunidad, el que nos sostiene, nos anima, da sentido a lo que somos y hacemos hasta conseguir la unidad como personas y Hermanos de La Salle, aunque la meta siempre sobrepasa nuestra realidad y nos invita a seguir caminando.