Un Hermano jubilar me comentó que le gustaría una escultura que, de alguna forma, expresara el tema de la fidelidad.
Nuestro Hermano Superior nos invitaba a vivir “con atención e intención”, con “ilusión y decisión” o, en otras palabras, abiertos, a la escucha de Dios y de las personas. Como ese arco en tensión y ligeramente elevado del suelo y ese hueco central que habla de soporte, construcción, silencio interior y apertura dinámica mediante esos planos en forma de rampas que las pensé al recordar el texto de nuestro Fundador en la meditación 198, que habla sobre los Ángeles Custodios y la “escala de Jacob”:
… “es obligación vuestra elevaros todos los días hasta Dios por la oración, para aprender de Él cuanto debéis enseñar a los discípulos; y descender, luego, a ellos, acomodándoos a su capacidad para hacerlos partícipes de lo que os haya Dios comunicado respecto a ellos…”.
El arco, la “escala de Jacob”, la atención, la escucha a Dios y a las personas y la ilusión, la intención de ser fieles… todo unido inseparablemente. Así lo entendemos los Hermanos.
Puesta esta escultura a la altura de tus ojos la verás en su máxima simplicidad.