Esta escultura denominada “Unidos y abiertos”. está formada por dos elementos:
– Los cabrios rotos pero unidos del escudo lasaliano (“Indivisa manent”) hablan de la lucha, desgarro, debilidad, fragilidad… realidades que definen nuestro espacio interior y que aquí se convierte en espacio significativo, símbolo y estructura a la vez, vacío y habitable.
– El círculo, que habla de lo perfecto, lo acabado, la utopía, lo absoluto…
Y ambos elementos relacionados, formando unidad y abiertos… Ni un espacio interior cerrado sobre sí mismo, ni una plenitud o utopía impenetrable.
Espacio interior en el que están presentes la realidad, los Hermanos, los alumnos y alumnas, las personas con las que nos relacionamos y servimos… Lugar para descanso, reflexión y encuentro… Y el círculo de las ilusiones, las metas, la determinación y la entrega